Este artículo analiza artículos de Harvard Business Review sobre la cuestión de la confianza en la inteligencia artificial. El artículo señala que, aunque la inteligencia artificial tiene ventajas en el pensamiento racional y la potencia informática, su falta de emoción y vulnerabilidad dificultan ganarse la confianza de las personas. La confianza se basa en el cuidado mutuo, la empatía y la responsabilidad, que es exactamente de lo que carecen los sistemas de IA actuales. Por lo tanto, incluso si la IA sobresale en un campo específico, es más probable que las personas confíen en los humanos con quienes tienen una conexión emocional.
Un artículo de Harvard Business Review analizó que la inteligencia artificial domina en términos de pensamiento racional y potencia informática, pero la razón fundamental de la falta de confianza de la gente en ella es que la IA parece carecer de emoción y vulnerabilidad. Generar confianza requiere cuidado mutuo, empatía y responsabilidad, algo que los sistemas de IA actuales no tienen. Entonces, aunque la IA sobresale en áreas específicas, las personas todavía tienden a confiar en aquellos con quienes tienen una conexión emocional.
En definitiva, este artículo revela una cuestión social importante en el desarrollo de la inteligencia artificial: cómo cerrar la brecha entre la capacidad racional de la inteligencia artificial y las necesidades emocionales humanas, mejorando así la confianza de las personas en la inteligencia artificial. Esto requiere un mayor desarrollo de la propia tecnología de inteligencia artificial, así como un pensamiento profundo de la sociedad sobre la ética y la aplicación de la inteligencia artificial.